12 meses, 12 hábitos. Noviembre: conducir despacio

conducir despacio

Últimamente trato de conducir despacio. Hubo una época en la que era un peligro al volante: pisaba el acelerador con fuerza, adelantaba a todo el mundo. Me ponía de mal humor en los atascos, me sentía frustrada cuando me encontraba con gente que conducía despacio, que me bloqueaba el paso. Para mí conducir era una experiencia estresante, y llegaba acelerada a todos sitios.

No quiero que sea así. Quiero conducir despacio, que sea una experiencia placentera, tranquila, que me haga sentir bien.

Hace algunos meses que cambié de trabajo a un lugar que está un poco más lejos, y ya no me permite ir en bicicleta. Hay días en los que paso en total más de dos horas dentro del coche, y no quiero perder ese tiempo de mi vida. Quiero disfrutar de esos 120 o más minutos diarios, al máximo. De hecho quiero vivir cada uno de los 1440 minutos que tiene el día de manera plena y consciente.

Me pregunto: ¿Realmente merece la pena ahorrar ese tiempo? ¿Realmente necesito llegar tan deprisa a mi destino? ¿Compensa enfadarse, gastar toda esa gasolina y poner en riesgo tantas vidas por llegar unos minutos antes? Seguramente no.

5 razones para conducir despacio

  1. Salvar vidas. Conducir a mucha velocidad puede acabar con la vida de muchas personas, no sólo la del conductor. Conducir despacio nos da más tiempo para reaccionar ante un imprevisto, y a veces unas décimas de segundo pueden ser la diferencia entre la vida y la muerte. Creo que es suficiente razón de peso.
  2. Reducir el estrés. Como he explicado antes conducir puede ser una experiencia muy estresante. Conducir despacio hace que estés más relajado y que el trayecto sea más tranquilo, sin preocuparte por lo que hacen el resto de conductores o de si llegarás a tiempo a tu cita.
  3. Ahorrar gasolina. Conducir a altas velocidades y acelerar y frenar de forma brusca hacen que gastes más combustible. Conducir despacio hace que ahorres gasolina, y por lo tanto dinero.
  4. Simplificar la vida. Conducir despacio puede mejorar el ritmo vertiginoso de la vida. Si aminoramos el paso, disfrutaremos más de la vida. Además ahorraremos complicaciones, como accidentes de tráfico, multas por exceso de velocidad, mal humor, estrés, dolores de cabeza…
  5. Ser más felices. Realmente no se ahorra mucho tiempo conduciendo rápido, he hecho la prueba. En todo caso ese pequeño espacio de tiempo que se ahorra no merece la pena. Es más, aunque llegue unos minutos más tarde que una persona que conduce más deprisa que yo, seguramente yo llegaré más contento que ella. Si siempre estamos ansiosos por llegar a alguna parte, ¿cuándo podremos llegar a nuestro destino y ser por fin felices? La vida es un viaje: hagamos que sea placentero.

7 consejos para conducir despacio

Coger el hábito de conducir despacio es sencillo. Estos son algunos consejos:

  1. Salir antes. Organiza tu tiempo para salir antes hacia tu destino. Si vas con el tiempo suficiente no te preocuparás de llegar tarde y podrás conducir despacio.

  2. Establecer un margen en la hora de llegada. Si tienes una cita, en lugar de quedar a una hora exacta, establece un margen de llegada (quizás 10 minutos o 15). En algunos trabajos (no en todos) quizás no sea tan importante llegar puntual: negocia con dirección el poder entrar unos minutos después, para luego salir también más tarde y cumplir de esa manera con tu jornada laboral.

  3. Poner música relajante. Suelo ser muy rockera, pero me he dado cuenta que este tipo de música hace que conduzca más rápido. Ahora estoy tratando de poner música más relajante, que me incite a conducir despacio. A veces también me pongo podcasts de temas que me interesan, y esto hace que no tenga tanta prisa por llegar a mi destino.

  4. Mantenerse en el carril derecho. Si permaneces en el carril izquierdo por mucho tiempo, estarás tentado a correr más, para seguir el ritmo de los conductores locos que van a por ese carril. Mantenerse en el carril derecho ayuda a tener un ritmo más lento conduciendo.

  5. Ignorar a los otros conductores. No importa si el resto de conductores van a toda velocidad o se enfadan porque entorpeces su camino. Simplemente ignóralos. Seguramente les estés haciendo un favor, o incluso a lo mejor les estés salvando la vida.

  6. Meditar en el coche. Suelo aprovechar el tiempo que voy sola en el coche para reflexionar sobre mi día, sobre mis nuevos proyectos, sobre temas para escribir, sobre mis sueños, sobre mi vida en general. Es un momento solo para mí. ¿No es fantástico?

  7. Disfrutar del trayecto. Trata de convertir el tiempo que pasas en el coche en una experiencia placentera, ya sea por medio de música, meditación o cualquier otra cosa que te haga disfrutarlo. Recuerda que el camino es tan importante como el lugar de destino, y esos minutos también cuentan.

Recomiendo conducir despacio por muchas razones, pero una de las mejores es que hacerlo me ha convertido en una persona más feliz. Conducir despacio me hace vivir en el presente y disfrutar del momento.

Otros hábitos que me he propuesto

Éstos son otros hábitos que me he propuesto en otros meses:

En 2015

En 2014

Foto por Geee Kay

 

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4 reacciones a 12 meses, 12 hábitos. Noviembre: conducir despacio

  1. 100% de acuerdo con esta entrada. Conducir despacio realmente salva vidas. Conducir una masa metalica que pesa 2.000kilos a una velocidad superior a 100km/h no es ninguna tonteria, aunque lo hagamos a diario como si fuera algo natural. Por desgracia he vivido un accidente con consecuencias graves por exceso de velocidad y consejos como este me parece que realmente pueden ayudar a salvar vidas. Buen trabajo!!

  2. Pablo dice:

    Hola Inma:

    Lo de conducir despacio puede ser todo un reto. Yo lo intento, y creo que mi nivel de estrés ha mejorado mucho desde que intento estar más presente cuando conduzco. Una cosa que va muy bien es intentar conectar visualmente con los otros conductores, así es más fácil cambiar de carril, adelantar… Parece mentira, pero el hecho de “pedir permiso”, e intentar comunicarse con los demás, aunque sea por señas, hace que los enfados y pitos y todo eso, disminuyan mucho.

    Un saludo y gracias por el artículo.
    Pablo

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